Elogio al infierno de una dama - Charles Bukowski
Algunos perros que duermen a la noche deben soñar con huesos y yo recuerdo tus huesos en la carne o mejor en ese vestido verde oscuro y esos zapatos de taco alto negros y brillantes, siempre puteabas cuando estabas borracha, tu pelo se resbalaba de tu oreja querías explotar de lo que te atrapaba: recuerdos […]
Pero el corazón no es un banco,
No se reserva nada,
Por eso somos todos pobres,
Por eso nuestras bóvedas están siempre vacías.
-¿Volverás? –pregunto. Sus ojos no podían abrirse más. -Tal vez –respondió. Se abotonaba las mangas de su camisa blanca. -¿Puedo esperarte? –dijo, mientras sus profundos ojos cafés, interrumpidos solo por una hebra negra de aquel cabello criollo, recorrían las manos de él, sus mangas. -No –respondió con voz seca. Un silencio invadió el cuartucho ruinoso […]
He pasado noches enteras mirando por la ventana, a la espera de tu retorno. Contemplo los girasoles, las giralunas y el giramundo, contemplo a la vida, mi vida y tu vida que ya no esta. He visto los viajes periódicos de las golondrinas, a las ballenas buscando el calor del mar. Cantos de sirena y […]
Estoy vacío, como vacío está el infierno, Vacío, vacío, Como vacío está el gobierno, De hombres honestos, Vacío, como el espacio, Vacío, como el mar, Que está vacío y está lleno, Vacío, como el desierto, De hombres vivos, Vacío, como el vaso de cerveza sobre la mesa, Vacío, como vacío está de alma, Vacío, como […]
Charles Bukowsky - No puedes escribir una historia de amor
Carl dio una vueltas por la habitación. Miró la máquina de escribir. Puso una cuartilla de papel en el rodillo, se asomó a la ventana y vio pasar a una chica con una minifalda increíblemente corta. Empezó a escribir.
Margie iba a salir con este tío pero en el camino este tío se encontró con otro tío vestido con un abrigo de cuero y el tío del abrigo de cuero abrió el abrigo de cuero y le enseñó al otro tío sus tetas y el otro tío se dirigió a Margie y le dijo que no podía mantener su cita porque el tío del abrigo de cuero le había enseñado sus tetas…
Carl cogió su cerveza. Era agradable volver a escribir de nuevo.
Poema: El día que el amor sucumbió
Ese día, el cielo era plateado, Una lluvia bíblica baño todo cuanto había en el mundo Ese día, el día, Cuando el amor sucumbió, Escuche tu nombre en las olas, En el murmullo de las hojas secas de otoño, En las campanas de la catedral, Y lo supe, Te amaba, cuanto te amaba, Ese día […]
Sobre estos poemas mudos, Te quejas con tu voz aguda, Replicas en un eco arrogante, el murmullo de aquellas cosas pensadas, Jamás dichas. Sobre mis poemas desnudos, Existen infinitos versos, de irregulares formas, Los expulso, pues son abortos indeseables de un corazón críptico, Escribo en clave morse, desconoces la telegrafía del corazón, No entiendes. […]
He caminado los infiernos, Conocido a los demonios que sueñan, Arrancado corazones de un tajo, Me llaman asesino, Sobre mi hay tantas penas, Llevo la marca del condenado, Ha muerto todo cuanto he amado, No logro evitar desangrar a todo el que se acerca, Es un reflejo, un acto condicionado. Entonces estas tú, […]
Bésame, porque es justo, Porque necesito tus labios, Bésame, sin razón o con ella, Porque el tiempo es corto y cruel el mundo. Bésame, aunque el crepúsculo se opaque, Aunque el alma se escape, Bésame, solo porque la vida es bella. Bésame, como el cielo a la aurora, Que en su inmensidad […]
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