El sanitario celestial, D.F. Ospina
Era la noche del Superbowl, y todo el mundo escribía. Todo el mundo hablaba. Y se referían al show de medio tiempo, que era lo único que entendían, lo único que les interesaba. Pero yo no. Ni entendía, ni me importaba. Estaba en la cama buscando libros. Había tomos de Yeats, de Shelley, de Byron… […]
«Parad, hay algo flotando a sotavento» el que hablaba era un hombre bajo y robusto llamado William Jones, era el patrón de un pequeño laúd en el que navegaban él y sus hombres en el momento en que empieza esta historia. «Sí, sí, señor» contestó John Towers y detuvieron la embarcación. El patrón John […]
Nuestros dos ojos no vuelven mejor nuestra condición; uno nos sirve para ver los bienes, y el otro los males de la vida. Mucha gente tiene la mala costumbre de cerrar el primero, y muy pocos cierran el segundo; por eso hay tanta gente que preferiría estar ciega a ver todo lo que ve. ¡Felices […]
Le courage n’est pas une vertu, mais une qualité commune aux scélérats et aux grands hommes. -Voltaire Júpiter allá en sus tiempos Dios del Olimpo sagrado, tuvo celos de su esposa y en su venganza fue extraño. Concibió, pues, de sí mismo; cómo ello fue, no es del caso: lo que a nuestro cuento importa […]
He puesto a girar la moneda, cada segundo una de sus caras completa una vuelta exacta sobre ese eje fortuito y temporal. Muertes, explosiones, besos, despedidas, la cara de la moneda solo puede ver en una dirección, todo el tiempo. Desde la mesa me llegan los sonidos metálicos. Me llegan a mí, pero acaso ¿no […]
Eran las 9 de la noche de un día que probablemente fue un martes. El viento nocturno recorría en corrientes largas y punzantes las tiendas de los soldados. Yo tenía veinte años, era joven pero no estúpido. Dormía con el uniforme puesto sobre la tierra desnuda y granulosa. Estábamos muy cerca de la playa. Pearl […]
La casa de Asterión - Jorge Luis Borges
El hecho es que soy único. No me interesa lo que un hombre pueda trasmitir a otros hombres; como el filósofo, pienso que nada es comunicable por el arte de la escritura. Las enojosas y triviales minucias no tienen cabida en mi espiritu, que está capacitado para lo grande; jamás he retenido la diferencia entre una letra y otra. Cierta impaciencia generosa no ha consentido que yo aprendiera a leer. A veces lo deploro, porque las noches y los días son largos.
El esposo complaciente - Marqués de Sade
Toda Francia se enteró de que el príncipe de Bauffremont tenía, poco más o menos, los mismos gustos que el cardenal del que acabamos de hablar. Le habían dado en matrimonio a una damisela totalmente inexperta a la que, siguiendo la costumbre, habían instruido tan sólo la víspera. -Sin mayores explicaciones -le dice su madre- […]
En el Bosque - Ryunosuke Akutagawa
Declaración del leñador interrogado por el oficial de investigaciones de la Kebushi -Yo confirmo, señor oficial, mi declaración. Fui yo el que descubrió el cadáver. Esta mañana, como lo hago siempre, fui al otro lado de la montaña para hachar abetos. El cadáver estaba en un bosque al pie de la montaña. ¿El lugar exacto? […]
Cuerpo de mujer - Ryunosuke Akutagawa
Una noche de verano un chino llamado Yang despertó de pronto a causa del insoportable calor. Tumbado boca abajo, la cabeza entre las manos, se había entregado a hilvanar fogosas fantasías cuando se percató de que había un pulga avanzando por el borde de la cama. En la penumbra de la habitación la vio arrastrar […]
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