Carlos ofreció un billete a una de aquellas siluetas desgraciadas que adornaban las paredes y al regresar índico a su hermano la entrada del putero, el arco triunfal de la hombría y la facilidad. Jorge no pudo tener éxito esa noche, su pictofilia le impidió el resto de su vida tener una vida normal. Un niño que tuvo en sus manos a las más bellas muñecas hoy es un hombre que no puede aceptar la triste imperfección del mundo. Es ese el problema de no enseñar a los hombres que las mujeres no son figuras de eterna belleza, sino un suspiro de continua tristeza.
Carlos ofreció un billete a una de aquellas siluetas desgraciadas que adornaban las paredes y al regresar índico a su hermano la entrada del putero, el arco triunfal de la hombría y la facilidad. Jorge no pudo tener éxito esa noche, su pictofilia le impidió el resto de su vida tener una vida normal. Un niño que tuvo en sus manos a las más bellas muñecas hoy es un hombre que no puede aceptar la triste imperfección del mundo. Es ese el problema de no enseñar a los hombres que las mujeres no son figuras de eterna belleza, sino un suspiro de continua tristeza.
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