Cierta noche llegue de improviso a una solitaria cabaña de madera negra, ubicada en las faldas de la montaña más alta que yo había visto desde que había iniciado mi viaje. Tenía un portón coronado con el cráneo de un venado de gran cornamenta, pero ningún nombre. Me apresure a tocar, llevaba tres días caminando […]
Edgar Allan Poe - Metzengerstein
Pestis eram vivus-moriens tua mors ero. Martín Lutero *(Vivo era su mal , ahora que he muero, seré su muerte)- Lutero refiriéndose claramente al Papa. El horror y la fatalidad han estado al acecho en todas las edades. ¿Para qué, entonces, atribuir una fecha a la historia que he de contar? Baste decir que en […]
Las Ratas Del Cementerio - Henry Kuttner
Si quieres escuchar el audiorelato solo dale Play El viejo Masson, guardián de uno de los más antiguos y descuidados cementerios de Salem, sostenía una verdadera contienda con las ratas. Hacía varias generaciones, se había asentado en el cementerio una verdadera colonia de ratas enormes procedentes de los muelles. Cuando Masson asumió su cargo, tras […]
La primera escena de Scott William Broughts
Los libros apilados formaban mi acrópolis personal con columnas de hojas tostadas y polvorientas que me provocaban constantes estornudos. Me sentía preso, acorralado en una diminuta oficina sin ventanas, sin ventilación, sin futuro. Jim, -el cretino de mi jefe, fumaba como un gran autobús cuyo tubo de escape era su boca- recuerda terminar esos informes […]
Un habitante de Carcosa - Ambrose Bierce
Existen diversas clases de muerte. En algunas, el cuerpo perdura, en otras se desvanece por completo con el espíritu. Esto solamente sucede, por lo general, en la soledad (tal es la voluntad de Dios), y, no habiendo visto nadie ese final, decimos que el hombre se ha perdido para siempre o que ha partido para un largo viaje, lo que es de hecho verdad. Pero, a veces, este hecho se produce en presencia de muchos, cuyo testimonio es la prueba. En una clase de muerte el espíritu muere también, y se ha comprobado que puede suceder que el cuerpo continúe vigoroso durante muchos años. Y a veces, como se ha testificado de forma irrefutable, el espíritu muere al mismo tiempo que el cuerpo, pero, según algunos, resucita en el mismo lugar en que el cuerpo se corrompió.
Días de ocio en el país del Yann - Lord Dunsany
[scribd id=237628506 key=key-CjU1zqsEGtz3TYRefo7A mode=scroll] Cruzando el bosque, bajé a la orilla del Yann, y allí encontré, según se había profetizado, al barco El Pájaro del Río, presto a soltar amarras. El capitán estaba sentado, con las piernas cruzadas, sobre la blanca cubierta, con su cimitarra al lado, enfundada en su vaina esmaltada de pedrería; y […]
Tome el teléfono, tardé un par de minutos para llegar a contestar. Es poco común recibir llamadas a las 12:30 de la noche. Una voz extraña respiro de forma arrítmica y acelerada y luego menciono el nombre de mi hermana. -No me dejes- decía- Ariadna, no me dejes… -Aló, quien habla- conteste. Ella se está […]
El mal de Iorgk por D. F. Ospina
Una introducción sobre el libro EL mal de Iorgk es el nombre que se le da a una de las cartas del libro de las almas, encontrado en las montañas de california, en un cofre de metal maltrecho, los exámenes indican que data de antes de la llegada de los españoles a América, lo que […]
H.P. Lovecraft - La sombra fuera del tiempo
Nathaniel descubre la existencia en el pasado de una raza de extraños alienígenas, la Gran Raza de Yith, que desaparecieron de la Tierra hace eones debido a la venganza de un raza antigua que los Yith habían encerrado bajo la superficie de su avanzada civilización. Los seres de la Gran Raza tenían la capacidad de hacer viajar su mente por el tiempo y el espacio y así consiguieron recopilar el conocimiento de cuantas civilizaciones habían existido y existirían en el universo conocido, incluyendo la humana.
Me piden que explique por qué siento miedo de la corriente de aire frío; por qué tiemblo más que otros cuando entro en un cuarto frío, y parezco asqueado y repelido cuando el escalofrío del atardecer avanza a través de un suave día otoñal. Están aquellos que dicen que reacciono al frío como otros lo hacen al mal olor, y soy el último en negar esta impresión. Lo que haré está relacionado con el más horrible hecho con que nunca me encontré, y dejo a tu juicio si ésta es o no una explicación congruente de mi peculiaridad…
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