Mi prima Isabela… Yo no la conocí a mi prima Isabela. He atravesado, años después, el patio ajardinado en que, me dicen, nos vimos y nos amamos en la infancia. Es un sitio de sombra: como en los cementerios hay en el arboles invernizos y endurecidos. Un musgo amarillo rodea las cinturas de unas tazonas […]
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