No hay en mi nada deseable, ni un gesto de belleza, ni dulzura de corazón, No hay coraje de león, ni altura de águila. Me ven más como una serpiente, como un alacrán de afilado aguijón, pero no soy así. Ese no soy yo. Ojos, los tuyos, Y los míos si me miras, Ojos, […]
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