El animus representa la existencia de hechos o actos voluntarios y consientes que crean o mantienen una conexión con un derecho o cosa que se disfruta o se detenta, estos actos o hechos son inherentes al dominus (dominio) sobre la cosa y no se podrían llevar a cabo sin la conexión existente entre la persona y el derecho o la cosa, estos actos son aceptados por los terceros (particulares) y se presumen hechos por el dueño de la cosa