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Libro Maldito
Libro Maldito
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Discurso sobre la felicidad, Julien Offray de La Mettrie

Oh, tú, al que el gusanillo de escribir atormenta como un demonio y que darías todas las minas del Perú por un grano de reputación: abandona el vil rebaño de autores vulgares que corren tras los demás o que hozan en el polvo de la erudición, abandona a los pesados sabios cuyas obras parecen llanuras […]

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No conocerás el miedo, Frank Herbert

El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total.

«No conocerás el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado girare mi ojo interior para escrutar su camino. Allá donde haya pasado el miedo ya no habrá […]

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Morir, Deimian Vanray

La nada mirando a la nada, aspirando a no ser.

Todos los días, quiero morir en las tardes, cuando se pone el sol, y mi roto corazón retoma la cueva que antes fue refugio. En mi pecho siento una lanza y atravesado de un dolor invisible me desangró eternamente a la vista de todos Que soy, sino un suspiro. Un existir sin propósito. La nada […]

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Dios está lleno de piedad, Yehuda Amijái

si lleno no estuviera Dios todo de piedad, habría piedad en el mundo y no sólo en Él.

Dios está lleno de piedad*, si lleno no estuviera Dios todo de piedad habría piedad en el mundo y no sólo en Él. Yo, que junté flores en la montaña y reparé en todos los valles, yo, que traje de las colinas cadáveres, sé contar que el mundo está vacío de piedad. Yo, que fui […]

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El alma de las flores, Kaneko Misuzu

Cuando el viento dice: «¡Vamos!», lo acompañan, obedientes.

El alma de las flores marchitas

renace

en el jardín de Buda.

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Padre mío, Rey mío, Yehuda Amijái.

Los años me han convertido en degustador de penas.

Padre mío, Rey mío*, el vano amor y el odio vano volvieron mi rostro como el de esta tierra devastada. Los años me han convertido en degustador de penas. Como un catador de vinos distingo las clases de silencios, sé lo que murió. Quién. Padre mío, Rey mío, haz que mi rostro no se desgarre […]

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El Silencio, D.F. Ospina

Las plantas y rocas, lo hablan fluido

El silencio es un mensaje vacío, Del olvido la llave, Del cielo la clave, La paz del vencido, El refugio del aceta, La doctrina del vendido, Las plantas y rocas lo hablan fluido Lo hablan los hombres de corazón desvaído.

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A "S.A.", de T.E. Lawrence

Te amaba, por eso a mis manos traje aquellas oleadas de hombres y en los cielos tracé mis deseos con estrellas

Te amaba, por eso a mis manos traje aquellas oleadas de hombres y en los cielos tracé mis deseos con estrellas Para ganar tu libertad, alcé una casa sobre siete pilares, que tus ojos pudieran alumbrar por mí Cuando llegáramos. La muerte pareció sometérseme en la ruta, hasta acercarnos y verte yo a la espera: […]

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A la estrella, D.F. Ospina

La estrella es un recuerdo, un amor lejano, un pasado inalcanzable.

Todas las noches contemplo una estrella lejana y mi corazón se inflama de pena y de alegría. Un afán de dominarla, de robarla del cielo, me colma. Pero… si la tuviera ¿aún la querría? Quizás, pero pudiese ocurrir que no. Que valiera menos para mi que el hollín, menos que una noche de insomnio, menos […]

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El sanitario celestial, D.F. Ospina

"Y pensé -¿es así como nos ve Dios?"

Era la noche del Superbowl, y todo el mundo escribía. Todo el mundo hablaba. Y se referían al show de medio tiempo, que era lo único que entendían, lo único que les interesaba. Pero yo no. Ni entendía, ni me importaba. Estaba en la cama buscando libros. Había tomos de Yeats, de Shelley, de Byron… […]

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