Los magos, incluso los magos fracasados, tienen en los ojos, además de bastoncillos y conos, unos pequeños octógonos que les permiten ver el octarino, el color básico del cual todos los demás colores no son sino sombras pálidas en el espacio normal de cuatro dimensiones. Se dice que es una especie de púrpura verdeamarillento fosforescente.