Ama, pero ama a alguien por quien darías tus piernas.
Alguien a quien puedas abrazar con todas tus fuerzas
Ama a alguien que no te permita olvidar que eres feliz
Ama todo aquello que fueron
Ama el pasado que el tiempo les robó
Ama los hijos que no tienen
y que tal vez nunca tengan
Ama, pero con tal intensidad que jamas te arrepientas
de no haberlo hecho
Ama, como si tuvieras un plan para el éxito
Ama aquellos sitios secretos
y los libros, y los colores
y todo aquello que jamas pudieron compartir
por estar ocupados
amando.
Hazlo, hasta que llegue el adiós
y de momento te robe lágrimas
y el sentimiento sea doloroso
como una espina
en la garganta.
Luego olvida sus lunares
el color de sus piernas
la forma de su lengua
Ama, ama mucho, para que gastes su imagen
y no te gaste ella a ti, pensándola.
Luego tira sus cartas y sus fotos
una a una, cada año,
hasta que
algún día
no sea más
que otra anécdota.
